CB TORMES 69 – MARIN ENCE PEIXEGALEGO 71

CB TORMES 69 – MARIN ENCE PEIXEGALEGO 71

QUESERÍA LA ANTIGUA CBTORMES 17 18 18 16
MARIN ENCE PEIXE GALEGO 17 17 20 17

 

Otro partido poco recomendable para las arterias coronarias. Parece que nos hemos acostumbrado a vivir en la cuerda floja de los finales apretados. Ese delicado equilibrio que te coloca en la épica del “winning time” y de los “clutch players” o en la vertiente más dolorosa de la derrota.

En esta ocasión los hados sonrieron al equipo peixiño y la moneda salió cara. Llegó la tercera victoria, la segunda lejos de A Raña para un balance de 3/3 en lo que va de campaña.

En esta ocasión en ante.

El escenario era  el Pabellón de Wurzburg, el anfitrión  C.B. Tormes (2/3). Arbitraban Víctor Mas y José Javier Arqueta, que lanzaban el balón al aire cuando el reloj certificaba las 8.30 de la tarde en la ciudad helmántica.

La primera acción defensiva de los de Llorente arrastraba una mala noticia,  se hacía daño en el tobillo Gerard Sevillano, lo que condicionaría su presencia en el juego.

Primer cuarto de tanteo e intercambio de canastas, Lucas Antúnez muy acertado y en el peixe reparto en el casillero de anotación, 17-17.

Segundo parcial con tónica similar. El resultado del parcial así lo declaraba con 1 punto arriba para los  de la ciudad del Tormes (35-34). En nuestro equipo presentaba sus credenciales Jordan Gregory, 10 puntos en este cuarto.  Vashil intimidaba en la zona y se iba  a los tres tapones con Tai en 9 puntos.

El tercer parcial no se movía un renglón del guion planteado desde el prólogo. Igualdad, toma y daca, alternativas constantes en el marcador aderezado con momentos que potencialmente parecían de inflexión y que podrían cambiar la dinámica del encuentro pero que no se concretaban nunca. Por lo que cuando el crono marcó 30 minutos, más de lo mismo (53-54).

Toda buena estructura argumental consta de introducción, nudo y desenlace, solventados los 2 primeros solo quedaba como resolverlo. Emociones y suspense suelen ser una receta de éxito.

Pues allá va o mejor expresado, allá fue. 5 puntos consecutivos en forma de triple del británico Round y un tremendo mate en transición de Sikiras que propician un “minibreak” (58-54) y sensaciones de “mayday”, momento peligroso.

La manera de conjugar el peligro es con el equipo trabajando y Tai y Jordan asumiendo en el plano anotador.

A escasos 2 minutos llegó la igualada (63-63), breve un magnífico Lucas Antúnez la rompió con un cómodo triple (66-63).

Minuto y medio de ataques sin premio hasta que el de Rosario asiste a Tai Badmus y el irlandés no perdona con un triple que ponía el corazón en un puño a los aficionados de ambos equipos (66-67).  28 segundos de agonía lucían en rojo en el marcador durante un tiempo muerto local que se hizo eterno.

Pérdida de balón. Los de Zubillaga tenían claro que para ganar sus opciones pasaban por llevarnos a la línea de tiros libres. Los elegidos,  Jordan Gregory y Víctor Holmberg. El escolta de Colorado Anota (66-69), 80% es esta temporada para el norteamericano, sería interesante conocer sus porcentajes en los momentos determinantes del partido.  Al de Estocolmo se le heló la sangre y consiguió los dos (67-71) a falta de 5 segundos.

Solo hay que aguantar pero, estos años nos hemos aficionado a las emociones fuertes. Tai se equivoca y los árbitros dan tres tiros libres al mejor de esta tarde en los de Tormes, Antúnez. Clave cerrar el rebote, porque no tienen más opciones que fallar el último. Pues ni con esas, el suspense llegó hasta la última décima de segundo y a punto estuvo de costarnos el partido.

Numéricamente, Badmus con 24 puntos y 4 rebotes, Jordan 20 puntos y 9 rebotes. Vashil que hasta ahora jugó su mejor encuentro 10 puntos, 3 tapones y 2 rebotes. Orellano 4 asistencias.

Finalmente volvemos para Marín con la victoria y rompiendo la racha negativa de resultados a pesar de que seguimos sin jugar en condiciones óptimas por lesiones,…

Próxima visita Basket Navarra, uno de los equipos más potentes de esta liga. Esperando recuperar a los tocados y convertir A Raña en un reducto inexpugnable.

ESTADISTICAS